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22.a Reunión de Servicio Mundial (puntos destacados)

Hilton Rye Town Hotel, Rye Brook, Nueva York, EE. UU., del 21 al 25 de octubre del 2012

  1. Discurso de bienvenida «…desarrollar la conciencia de grupo es el papel principal de la presidencia de la junta»
  2. Fondo Internacional de Literatura «Nos sentimos profundamente agradecidos por la presencia de AA ahora en más de 170 países, y por tener traducciones de la literatura de AA en 87 idiomas.»
  3. Cómo tratar las cuestiones legales y éticas relacionadas con la asistencia de los jóvenes a las reuniones de AA (fragmento) «AA debe proporcionar un ambiente seguro 1) en crecimiento, 2) en lo emocional y 3) en lo espiritual, en el que se practique la totalidad de nuestros legados.»
  4. El Internet y las nuevas tecnologías — Guías (fragmento) «…por malos usos de esta gran herramienta que es el Internet, se puede deformar y crear consciencia adversa a lo que realmente es nuestro programa de AA. En el presente se observan muchos rompimientos de anonimato»
  5. Autoridad, responsabilidad y liderazgo (fragmento) «Nadie te pidió que aceptaras responsabilidades que no pudieras manejar, y recuerda que cada tarea es igualmente importante, en tanto se lleve a cabo con amor y en el contexto de nuestra unidad.»
  6. La importancia de la rotación (fragmento) «…los principios han de anteponerse a las personalidades. Está escrito que, para prevenir que un miembro se aferre a una posición particular, practicamos tradicionalmente el principio de rotación.»
  7. Cooperación sin afiliación (fragmento) «La comunidad está dispuesta a asistirlo —le dijimos— con trabajo de AA o transmitiendo el mensaje de AA, pero el otro muy buen trabajo lo dejamos en sus manos».

Discurso de bienvenida

Ward Ewing, presidente de la Junta de Servicios Generales — EE. UU. y Canadá

Hola. Bienvenidos a la Vigésimosegunda Reunión de Servicio Mundial. Me llamo Ward Ewing. Soy custodio no alcohólico y Presidente de la Junta de Servicios Generales de los Estados Unidos y Canadá. Permítanme expresar mi gratitud a cada uno de ustedes por los sacrificios que han hecho personalmente al viajar para estar aquí presentes. Estoy seguro de que esta reunión de servicio mundial será emocionante, interesante, divertida, una oportunidad para ver a viejos amigos y entablar nuevas amistades, comprometidos al bienestar de esta comunidad y enfocados en mejorar la forma en que llevamos el mensaje al alcohólico que aún sufre. Así que, bienvenidos; nos alegramos de que ustedes estén aquí.

El lema de esta reunión es «La rotación: el latido del corazón de AA». Este lema es de particular relevancia para mí, porque después de nuestra conferencia a finales de abril saldré de mi puesto por rotación. He estado treinta y cinco años participando en AA. Soy un sacerdote episcopal (anglicano) y empecé a participar en AA cuando era párroco. Vi que el alcohol estaba causando problemas a las familias y a los jóvenes de mi congregación. Me di cuenta de que necesitaba tener más información acerca del alcoholismo y encontrar, como pastor, la mejor forma de responder. Así que recurrí a los expertos; empecé a asistir a las reuniones abiertas de AA. Llegué a estar muy involucrado; los Doces Pasos se convirtieron en mi principal programa espiritual, y encontré apoyo y desafíos para el desarrollo por medio de esta comunidad. En el 2001 fui elegido custodio de la Junta de Servicios Generales y después de cinco años fui elegido presidente de la junta. Tengo una gran pasión por esta comunidad. Me ha encantado mi servicio como custodio y como presidente. Y en abril saldré por rotación.

Recientemente, un amigo me preguntó cómo me sentía acerca de la rotación. Me hizo pararme a pensar un momento. Luego le respondí: «Estoy bien. He servido nueve años en la junta, he tenido el privilegio de conocer a gente asombrosamente fabulosa. Ya es hora, y es apropiado». A veces, cuando dices algo en voz alta, oyes una idea en la que de hecho no habías pensado. La palabra que utilicé, «apropiado», me hizo ponerme a pensar.

La rotación es algo «apropiado» en una organización en la que la única «autoridad final es un Dios amoroso, tal como se exprese por la consciencia de nuestro grupo». La rotación es apropiada en una organización en la que «Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan». El liderazgo en AA no es reunir a tu alrededor un grupo de gente que está de acuerdo contigo para que colaboren para realizar tu plan. El liderazgo en AA no es llegar a tener mucha popularidad para que los miembros te sigan en una particular dirección. Para mí personalmente el liderazgo ha consistido en ayudar a la comunidad a desarrollar una consciencia de grupo. Ayudar a desarrollar la conciencia de grupo es el papel principal de la presidencia de la junta, porque la consciencia de grupo es nuestra única autoridad. El liderazgo en AA en su totalidad tiene que ver con el servicio: el servicio a la comunidad, para que pueda alcanzar más eficazmente al alcohólico que aún sufre. La rotación es la base espiritual «apropiada» para una organización que «antepone los principios a las personalidades». El espíritu de la rotación fomenta el desarrollo de una humildad que nos recuerda que lo importante es el mensaje de AA, no el mensajero.

Hace algún tiempo alguien me contó la historia de un orador de AA muy popular que estaba a punto de aterrizar en un pequeño aeropuerto de Texas en medio de una violenta tormenta. Le había dicho a la mujer que estaba sentada a su lado que iba a contar su historia ante unas mil personas en un evento grande de AA. Ahora, el avión iba dando sacudidas y parecía que estaba a punto de estrellarse. La mujer, tratando de ignorar las turbulencias, seguía hablando y le preguntó qué pasaría si el orador no se presentaba.

«Es una reunión de AA —dijo el tipo, encogiéndose de hombros—, ya encontrarán a otro orador».

La rotación también ayuda a mantener AA fresca y viva. Mi padre trabajaba en la investigación de la Agricultura. De niño aprendí que hacer diferentes cultivos en el mismo terreno en rotación cada dos o tres años ayuda a mejorar la fertilidad de la tierra, reduce la erosión y la acumulación de insectos, y puede llegar a producir beneficios. La rotación en AA ayuda a mantener nuestra estructura de servicio fértil. Aumenta la productividad, reduce el egoísmo, maneja cualquier predominio de personalidades, acoge y estimula nuevos dones y talentos, y aumenta la eficacia. De la misma manera que hacer el mismo cultivo año tras año en un terreno le quita a la tierra los nutrientes y produce una cosecha de grado inferior, AA sufriría sin las maravillosas nuevas actitudes y perspectivas que aporta la rotación.

Hablando de la importancia de la rotación en AA, Joan U., antigua custodio y entonces delegada de South Dakota, dijo a nuestra Conferencia de Servicios Generales de 1977 que la rotación puede ser un verdadero paso adelante en el desarrollo personal: un paso hacia la humildad que para algunas personas es la esencia espiritual del anonimato. «Esto quiere decir —explicó ella— que renunciamos al prestigio personal en el trabajo de AA. La rotación produce beneficios espirituales más duraderos que la fama. Ya que no está en juego ningún tipo de “status” de AA, tenemos completa libertad para servir según se nos necesite. No tenemos que competir por títulos o alabanzas».

Joan enfatizaba su creencia de que «Los aa. aa. tenemos la responsabilidad de cuidar que el poder nunca se convirtiera en una fuerza invasora en la comunidad. Tenemos para ayudarnos las experiencias de los que habían pasado antes de nosotros. La rotación evitaba que los veteranos sintieran que eran propietarios de un puesto particular en AA; y asegura que las oportunidades de servicio se compartan entre muchos de nosotros, no solamente unos pocos autoseleccionados». Dentro del marco de la Segunda Tradición, la rotación es la forma principal que tenemos los aa. aa. de prevenir que el poder, el prestigio y el reconocimiento personal distorsionen nuestras mejores intenciones. Además, la rotación no se practica para quitarle a alguien su puesto de trabajo, sino para asegurar que otros tengan la oportunidad de servir. La rotación asegura que incluso los principiantes puedan ofrecer servicio a AA.

También es importante la forma en que una persona hace la rotación. Estoy seguro de que ustedes han visto a un antiguo servidor de confianza explicar pacientemente a su sucesor las responsabilidades que conlleva el puesto, los enfoques especiales que han resultado más eficaces para el bienestar común del grupo. La rotación puede hacerse de la manera adecuada cuando la paciencia, el buen juicio y la sensibilidad forman parte del proceso. Parte del servicio y parte de la rotación es ofrecerse amablemente al recién elegido servidor de confianza para ayudarlo a empezar. Entonces el antiguo servidor dirige con el ejemplo y se convierte en una voz importante de la consciencia de grupo.

Hay muchos aspectos de la rotación en AA que podremos considerar en el curso de los próximos días y me siento entusiasmado acerca de esta reunión. Espero con ilusión entablar nuestras conversaciones durante esta semana, dondequiera que las tengamos. Y una vez más, les doy la bienvenida a todos ustedes en nombre de la junta y la Oficina de Servicios Generales de los Estados Unidos y Canadá.

Fondo Internacional de Literatura

Phyllis H., gerente general de la OSG — EE. UU. y Canadá

Buenas tardes. Al celebrar esta 22.a Reunión de Servicio Mundial ya han pasado 22 años desde que la 11.a RSM recomendó que la secretaría «[...] dirija una carta a todos los países participantes con el objetivo específico de solicitar su cooperación en la tarea de recoger fondos como respuesta al problema actual de suministrar literatura de inicio a los países que no pueden sufragar los gastos de sus propias traducciones y adquisiciones». Desde aquel entonces, la reacción de los países de todas partes de nuestro mundo de AA sigue siendo positiva, alentadora y muy gratificante.

En 1992 el Comité de Literatura y Publicaciones de la Reunión de Servicio Mundial informó de haber llegado al acuerdo de que el Fondo Internacional de Literatura estuviera dentro del ámbito del Comité de Literatura y Publicaciones de la Reunión de Servicio Mundial. El comité solicitó que AAWS utilizara estos fondos «[...] para sufragar los gastos incurridos en la asistencia para literatura en otros idiomas, así como para reembolsar a otras entidades de AA por gastos similares». Y dijo que AAWS debe tener «[...] la libertad de priorizar el uso de estos fondos según la necesidad expresada por cada OSG o delegado». El comité pidió que AAWS facilitara a cada Reunión de Servicio Mundial «[...] un informe sobre las contribuciones recibidas y desembolsos efectuados en esta cuenta».

En la siguiente página de sus manuales aparece un gráfico que señala los ingresos y gastos del Fondo Internacional de Literatura hasta el 31 de diciembre del 2011. Como ustedes pueden ver, desde nuestro último informe en el 2010, las contribuciones han bajado considerablemente. Durante los pasados cinco años, los gastos se han mantenido inferiores a 125,000 USD —el promedio es de 94,000 USD al año—. Es posible que estas dos cifras representen una tendencia, pero es muy pronto para determinar si es así. La información que hemos recibido de muchos de ustedes indica que el deterioro de la economía global ha tenido un efecto negativo en las contribuciones. Un antiguo custodio de otra estructura de servicio dijo a la miembro del personal asignada al Despacho Internacional que su país tuvo que decidir entre contribuir con más dinero al Fondo Internacional de Literatura o eliminar un puesto del personal de su OSG. Algunos de ustedes se ven diariamente enfrentados con decisiones parecidas y nuestra comunidad de los Estados Unidos y Canadá no está exenta de la inseguridad económica de estos días.

Dicho esto, tengo que añadir que el Fondo Internacional de Literatura es una de las múltiples responsabilidades que AAWS, Inc. tiene para con la comunidad mundial de AA, el cumplimiento de las cuales nos llena de alegría, ya que en estos trabajos podemos ver claramente el amor de AA en acción. Cada aportación al Fondo contribuye a sufragar los gastos de traducción y otra ayuda con la literatura.

Las solicitudes de ayuda nos llegan de diversas formas, y a veces cuando menos se esperan. El año pasado en la REDELA, la reunión zonal de las Américas, nuestros delegados recibieron una solicitud conjunta, de parte de los delegados de Ecuador, Perú y Bolivia, para traducir el Libro Grande al quechua, el viejo idioma de los Incas, que hoy siguen hablando más de ocho millones de personas, principalmente en Los Andes. La solicitud fue remitida por nuestro Despacho Internacional a la directora de Publicaciones de AAWS, quien a su vez pidió a los delegados de Ecuador, Perú y Bolivia que formaran un comité supervisor del proyecto que contaría con el apoyo del Fondo de Literatura Internacional. Y de esta manera se inicia otra traducción, y por tener la literatura de AA disponible en tantos idiomas como sea posible, seguimos salvando incontables vidas.

Desde 1991 los gastos de AAWS de Ayuda para la Literatura Internacional en los países emergentes de Europa, África, Asia, el medio Oriente, Oceanía y las Américas han ascendido a más de 2.6 millones de dólares. En los dos últimos años hemos suministrado ejemplares del Libro Grande y otra literatura gratis a Bulgaria, China, Haití, Indonesia, Lituania, Mongolia y Vietnam. Tenemos en curso quince traducciones del Libro Grande y este año se han publicado traducciones en el idioma sesotho, para los habitantes de Lesotho, África, y en maorí para los de la Isla Cook. La traducción al maorí fue para mí un trabajo especialmente alentador, porque representa una clara demostración de la responsabilidad que asumimos de ayudarnos unos a otros. Un miembro de AA de Irlanda que estaba de visita en la Isla Cook ayudó a los isleños a encontrar una casa impresora en Nueva Zelandia para imprimir la traducción al maorí y ahora va a volver a la Isla Cook para ayudar a sus compañeros de allí a distribuir el libro. ¡Así es cómo funciona!

Desde que nos reunimos en el 2010, se han publicado libros y folletos de AA en una variedad de idiomas, incluyendo diez dialectos de India, checo, chino, khmer (Camboya), mongol y twi (Ghana). Nos sentimos profundamente agradecidos por la presencia de AA ahora en más de 170 países, y por tener traducciones de la literatura de AA en 87 idiomas. No habría sido posible lograr todo esto sin poder contar con su constante apoyo —económico y espiritual.

Como nuestro cofundador Bill W. dijo en 1968 respecto a la importancia de publicar una literatura estándar, empezando con el Libro Grande, «Este volumen y todos los demás libros y folletos escritos desde aquel entonces, han puesto AA a disposición del mundo entero. Por consiguiente, no se ha podido tergiversar el mensaje de AA. Así comenzamos nuestro primer intento de asegurar la unidad de AA y su eficacia funcional». Con corazones agradecidos, los directores de la Junta de Servicios Mundiales de AAWS y los custodios de la Junta de Servicios Generales de Estados Unidos y Canadá reconocen con gratitud colectiva los muchos «sacrificios en la canasta» que ustedes han hecho para ayudar a llevar el mensaje de esperanza de AA a todas partes del mundo. Les estoy profundamente agradecida.

Cómo tratar las cuestiones legales y éticas relacionadas con la asistencia de los jóvenes a las reuniones de AA (fragmento)

Don M. — EE. UU. y Canadá

Una discusión del tema debe incluir varias áreas de interés. Éstas serían:

  1. ¿A qué nos referimos con «jóven» y «seguro»?
  2. La seguridad del joven.
  3. Respeto hacia los principios de AA, sin importar la edad y experiencia de los miembros del grupo.
  4. El papel de la estructura de servicio para facilitar un entorno seguro y fundamentado sobre principios en los grupos.

Comenzando por el primer punto: ¿«Joven» se refiere a la edad cronológica, a la madurez o al tiempo de sobriedad? Yo considero que joven significa: ya sea joven en años, inmaduro o relativamente nuevo en la sobriedad. Cuando yo era joven —en alguna de estas formas—, mis acciones y sentimientos eran a menudo extremos e inconsistentes. El deseo desesperado de entrar en contacto con otro ser humano —alguien en quien pudiera confiar— era una necesidad profunda y persistente. La juventud y la falta de experiencia a menudo traen consigo, junto con el temor y los comportamientos dirigidos por el ego, cualidades positivas, tales como la esperanza, el optimismo, el entusiasmo y la energía.

La seguridad física, no obstante, no es el único aspecto de la seguridad. En un sentido más amplio, AA tiene que proporcionar un lugar seguro para que cualquiera, dondequiera, pueda recuperarse del alcoholismo. Además de la seguridad física, AA debe proporcionar un ambiente seguro 1) en crecimiento, 2) en lo emocional y 3) en lo espiritual, en el que se practique la totalidad de nuestros legados.

La mayor parte de las áreas cuenta con la presencia de cierta entidad de AA «Young People’s AA», a menudo conocida por el acrónimo YPAA, que significa «Young People in Alcoholics Anonymous». El entusiasmo general con que abrazan nuestra comunidad y su deseo de aprender y practicar nuestros principios son inspiradores. Ellos son nuestra continuación y futuro Entre los principios que protegen y aseguran nuestra continuidad se encuentran las amplias libertades que nuestras Tradiciones y Garantías sugieren. Éstas son el firme cimiento que nos sostiene y el suelo fértil del que emerge la seguridad del miembro. La falta de requisitos para los miembros, más allá del deseo de no beber; la libertad de elegir su propio concepto de un poder superior, deidad u otro; y la falta de autoridad investida en cualquier persona, o grupo de personas que no sea el grupo como un todo, fueron importantes para mí cuando llegué por primera vez a AA.

Tengo dos hijas: una de 22 años y una de 2 años. Si cualesquiera de mis niñas, o cualesquiera de las de ustedes, tocara fondo, como lo hice yo en agosto de 1994, tengo fe en que lo que estamos haciendo el día de hoy tendrá algún impacto para asegurar que AA exista para entonces. Y si cualesquiera de nuestros hijos, o los hijos de nuestros hijos, necesitara de AA, oro por que encuentren un entorno fundamentado en principios, seguro, para recuperarse del alcoholismo. Sin embargo, el mundo no es necesariamente un lugar seguro. Los depredadores, sexuales y de otro tipo, hacen presa de personas jóvenes o vulnerables y han obscurecido el planeta durante toda la historia registrada. Nuestros grupos serían sabios al atacar proactivamente el problema.

Actualmente hago mía la responsabilidad de ver por que las mujeres jóvenes sean puestas al cuidado de mujeres con una sobriedad duradera, y que los hombres estén al cuidado de hombres sobrios. En caso de llegar a haber una situación de abuso físico, o en que un(a) adulto(a) esté tratando de violar o haya violado a un(a) menor, parte de mi práctica de los principios es alertar del problema a las autoridades correspondientes.

Considerando la pirámide invertida de nuestra estructura, ¿cómo nos ocupamos de la cuestión de la seguridad de los miembros? Como todos sabemos, el fondo de nuestras estructuras de servicio no puede predicarle a la cima. Los alcohólicos son de lo mejor para no aceptar indicaciones, e intentar dárselas resulta contraproducente. Nos falta la autoridad legal y espiritual para decirle a nuestros grupos o miembros lo que tienen que hacer.

Nosotros, los servidores de confianza de AA, debemos esforzarnos en proporcionar el liderazgo como está contemplado en el Concepto IX. Nuestra estructura de servicio es un trasporte efectivo para la comunicación: desde los grupos y distritos hacia abajo, a las áreas, conferencias y juntas, y de ahí hacia arriba, hacia las conferencias, áreas, distritos y grupos. Nuestro liderazgo puede ser más influyente al elevar la cuestión hasta el punto en que los grupos y los miembros estén conscientes de los problemas y preocupaciones. En los EE. UU. y Canadá hemos discutido estos asunto en nuestra junta, y esas discusiones son ampliamente difundidas hacia arriba de la pirámide. La discusión continúa entre los delegados a la conferencia y en la conferencia. De ahí «burbujea» hacia nuestras áreas. Nuestras áreas «burbujean» hacia los distritos. Se han publicado muchos artículos en nuestra AA Grapevine tocando el tema. Es un excelente tema de discusión durante los inventarios de grupo, distrito y área. De todas estas importantes discusiones, los grupos —y a su vez los miembros— obtienen una elevada comprensión de estos asuntos y maneras de enfrentar las preocupaciones.

Al igual que todo lo demás en AA, las soluciones efectivas se encuentran al preciado nivel del apadrinamiento individual. Por citar del maravilloso ensayo de Bill sobre el liderazgo en el Concepto IX:

«Esto es especialmente cierto en el trabajo de Paso Doce — un trabajo al que casi todos nosotros nos dedicamos afanosamente. Todo padrino es necesariamente un líder. Es enorme lo que está en juego: la vida de un ser humano y, a menudo, la felicidad de toda una familia. Lo que el padrino dice y hace, su capacidad para prever las reacciones del posible miembro, la forma en que presenta sus argumentos y su talento para escoger el momento oportuno, su forma de reaccionar ante las críticas, y el ejemplo personal y espiritual que da al principiante para guiarle — estos atributos del liderazgo pueden tener una significación decisiva, y a menudo pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte.»

No hay una comunidad, incluyendo a AA, que pueda asegurar absolutamente la seguridad de los individuos bajo cualesquiera circunstancias. No obstante, podemos continuar la discusión y elevar entre nosotros la consciencia sobre este asunto y, como miembros de grupo, hacer nuestro mejor esfuerzo para hacer de AA un entorno seguro y acogedor para encontrar la sobriedad y nuestro modo de vida.

El Internet y las nuevas tecnologías — Guías (fragmento)

Carlos L. — México

En la actualidad, el Internet es un medio masivo de comunicación que nos permite tener comunicación a través de redes sociales y un sin número de elementos del mismo. Y nos proporciona grandes beneficios en la comunicación. Pero en el caso de AA, es necesario que se observen los principios, para no deformar la dádiva de Dios —que es el mensaje de vida pues, por malos usos de esta gran herramienta que es el Internet, se puede deformar y crear consciencia adversa a lo que realmente es nuestro programa de AA. En el presente se observan muchos rompimientos de anonimato y páginas web que, sin darse cuenta, deforman la visión de nuestra comunidad —tal vez sin la intención de hacerlo, sino por el propio desconocimiento de nuestros principios tradicionales—, y que al utilizar criterios propios arriesgan la imagen de AA ante la sociedad.

Nuestros padrinos de EE. UU. y Canadá tienen a disposición de la comunidad del mundo unas guías basadas en la experiencia compartida de los miembros de AA de las diversas áreas, y que también reflejan los consejos de las Doce Tradiciones y de la conferencia de EE. UU. y Canadá. De acuerdo con nuestra Tradición de autonomía, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a AA considerado como un todo, la mayoría de las decisiones se toman por medio de la consciencia de grupo de los miembros participantes.

El propósito es llegar a una consciencia de grupo informada. Sería muy interesante que todas las estructuras del mundo nos diéramos el tiempo de acceder a la página web de EE. UU. y Canadá para un apadrinamiento sobre el tema. En la estructura mexicana, basados en estas guías, estamos empezando a vivir la experiencia de utilizar esta magnífica oportunidad que nos brinda la tecnologia del Internet.

Para hacer una breve descripción del contenido de esta guía, nos basaremos sólo en los conceptos que aparecen en ella:

  1. Las Tradiciones y el Internet.
  2. Protección del anonimato en línea.
  3. Sitios web: redes sociales.
  4. Sitios web: la creación de un sitio web local.
  5. Consideraciones espirituales.
  6. Funciones y responsabilidades del sitio web.
  7. Selección de un nombre de dominio.
  8. El contenido del sitio web.
  9. Publicación de actas e informes de servicio.
  10. Números de teléfono personales en volantes de eventos de AA.
  11. Secciones privadas.
  12. Correo electrónico: el anonimato.
  13. Correo electrónico: acceso a direcciones y rotación.
  14. Correo electrónico: uso de nombres completos en mensajes dirigidos a profesionales.
  15. Correo electrónico: los peligros del spam.
  16. Anonimato y las computadoras personales.
  17. Charlas de oradores en línea.
  18. Reuniones de AA en línea: flujo de datos por internet y teleconferencias a través de la web.

Cabe hacer notar que la guía es una recopilación de la experiencia en este campo, lo cual es muy importante tomarlo en cuenta para la guía dentro de nuestras Tradiciones.

En México hemos desarrollado el «Proyecto de Tecnología Informática» para la comunidad de AA. Es un proyecto de información e intercomunicación total Comunidad-Estructura-Oficinas, que tiene como objetivo general «proporcionar a la comunidad de AA una infraestructura descentralizada de información, diseñada para su potencial utilización masiva de manera sencilla ordenada y económicamente posible», y con un objetivo específico de «alcanzar mediante la tecnología a la comunidad, medios de comunicación y profesionales», basado en el apadrinamiento de la guías de EE. UU. y Canadá.

En el caso de la REDELA, que es la reunión zonal representativa de las estructuras de América en su totalidad, se desarrolló por México una página web de acuerdo a criterios de las guías de EE. UU. y Canadá, que nos permite la comunicación rápida y eficiente entre todos los países de REDELA y con cualquier país del mundo.

(La guía puede descargarse del siguiente enlace.)

Guías sobre Internet.

Autoridad, responsabilidad y liderazgo (fragmento)

James V. — Bélgica habla flamenca

En muchos grupos no se enseñan los Conceptos y muchos miembros de AA no están familiarizados con ellos. Sin embargo, los Doce Conceptos nos dan a todos las respuestas a las cuestiones de liderazgo, responsabilidad y autoridad.

En el Primer Concepto leemos: «La responsabilidad final y la autoridad fundamental de los servicios mundiales de AA debe siempre residir en la conciencia colectiva de toda nuestra Comunidad.»

Es alentador saber que esta enorme tarea no está solamente en las manos de un individuo, sino de todos nosotros. En los primeros años de AA era algo diferente. Eran principalmente Bill, el Dr. Bob y algunos líderes antiguos de AA quienes cargaban con la responsabilidad y tomaban las decisiones, pero pronto se dieron cuenta de la necesidad de transferir esta responsabilidad a la comunidad en su totalidad. Los grupos aceptaron esta responsabilidad durante la convención internacional de San Luis en 1955.

Cada uno de nosotros que representa a su país, aquí en esta conferencia, sabe lo que significa aceptar responsabilidad, y probablemente muchos de nosotros nos hemos hecho la pregunta: «¿Puedo experimentar la autoridad, la responsabilidad y el liderazgo con humildad?» Mi respuesta personal a esta pregunta es «Sí». Porque hago esto en primer lugar para que mi sobriedad sea más sólida, pero también por gratitud y amor por AA, por mis compañeros y por el alcohólico que aún está sufriendo.

Como cualquier otra organización, AA necesita de personas que acepten responsabilidad. Sin los esfuerzos de tales personas, AA no puede funcionar. La pregunta entonces es: «¿Qué entiendo por responsabilidad y autoridad en AA?» Podemos encontrar la respuesta a esta pregunta en la Segunda Tradición.

El principio de esta Segunda Tradición es claro: Los grupos de AA tienen la autoridad final, y los líderes que ellos elijan tienen solamente una responsabilidad delegada. Cuando vemos a nuestro alrededor en nuestro mundo hoy en día, vemos mucha miseria causada por la indiferencia y el hambre de poder. Afortunadamente para nosotros, tales miserias tienen poca oportunidad en el seno de nuestra comunidad, pues los miembros de AA están bien conscientes de que sus vidas dependen del programa de recuperación, y se dan cuenta de que cometer faltas en contra de los Pasos y las Tradiciones puede significar la muerte para ellos y el grupo. Por lo tanto, estoy convencido de que los grupos seleccionan a sus delegados con buena consciencia, y que los delegados saben muy bien lo que se espera de ellos.

La Segunda Tradición también nos habla de los «dedicados servidores de confianza». Esto significa que los delegados cuentan con la confianza que los apodera para poder tomar sus propias decisiones en el contexto de sus obligaciones, y que ellos deberán utilizar esta autoridad y responsabilidad en las situaciones y problemas que puedan surgir. Todo se fundamenta en la confianza mutua.

Cuando consideré por primera vez la posibilidad de servir en el comité de literatura de mi país, tenía muchas preguntas y mi primera preocupación era: «¿Soy lo suficientemente fuerte para llevar esta responsabilidad?»

Recurrí en busca de consejo con los compañeros que tenían experiencia en esto y obtuve muchos buenos consejos y aliento, y eso me hizo decidirme a aceptar esta tarea. Realicé mi trabajo con gran dedicación y me sentí bien, porque pude contribuir a la expansión de la literatura de AA en nuestro país.

Cuando, luego de cuatro años, mi labor en el comité de literatura había terminado, un miembro de AA me preguntó si yo consideraría hacer un servicio para la Reunión de Servicio Europeo. Le prometí que lo pensaría, y luego miré en nuestro manual los requerimientos para un buen delegado. Y ahí encontré la palabra «liderazgo».

Es una palabra que me planteó varias preguntas. Así, busqué en nuestra literatura por los requerimientos de un buen «líder», y unas cuantas citas de Bill me dieron la respuesta.

Bill dijo: «Un líder en AA es, por tanto, un hombre (o mujer) que puede personalmente poner en efecto principios, planes y políticas de una manera tan dedicada y eficaz que los demás queremos apoyarlo y afudarle a realizar su trabajo».

Bill dijo también: «El buen liderazgo también tendrá presente el hecho de que un plan o una idea excelentes puede proponerse por cualquiera, de cualquier parte. Por consecuencia, el buen liderazgo con frecuencia descarta sus propios planes predilectos para adoptar otros mejores, y atribuye el mérito a quien le corresponde».

Diez años después de la transferencia de responsabilidad a toda la comunidad, Bill hizo otra declaración memorable durante la convención en Toronto, en julio de 1965, en el 30.o aniversario de nuestra organización. Dijo: «Cuando cualquiera, dondequiera, extienda su mano pidiendo ayuda, quiero que la mano de AA siempre esté ahí. Y de ello: yo soy responsable».

Existen muchos factores que juegan un papel en la estabilización de nuestra enfermedad, pero uno de los más importantes es la responsabilidad. Puedo hablar aquí frente a ustedes, porque dos personas aceptaron su responsabilidad hacia el alcohólico que aún sufría, cuando yo solicité la ayuda.

Pero nuestra responsabilidad va más allá del trabajo de Paso Doce. Tan sólo piensen en las tareas que cada uno de nosotros puede hacer en el grupo o intergrupo. Otros miembros se sienten más cómodos con la información al público, la literatura o las finanzas.

Debemos concluir, sin embargo, que es en extremo difícil cubrir completamente las posiciones de servicio en nuestro país. Pero el principio sigue siendo uno y sencillo: «Entre más des a AA, más recibes a cambio en AA». Permítanme adecuar ligeramente las bien conocidas palabras de John F. Kennedy: «No te preguntes solamente lo que AA puede hacer por ti; pregúntate también lo que puedes hacer por AA».

Y no nos dejemos amedrentar por las muchas responsabilidades, pues cuando todos hagamos nuestra parte, AA será una sólida edificación sobre sólidos cimientos. Bob dijo a Bill durante su última visita: «Recuerda, Bill, manténlo sencillo». Bien, mantengámoslo también sencillo con nuestra responsablilidad. Eso significa: haz lo que puedas manejar y elige un trabajo que te sea satisfactorio y agradable y, especialmente, no muerdas más de lo que puedas masticar. Nadie te pidió que aceptaras responsabilidades que no pudieras manejar, y recuerda que cada tarea es igualmente importante, en tanto se lleve a cabo con amor y en el contexto de nuestra unidad.

Cuando el sombrero da la vuelta en nuestra reunión para nuestra contribución personal, a menudo pensamos: «Unas cuantas monedas para el café, la calefacción y la renta de nuestra sala de reunión, y eso es todo». No. Nuestra responsabilidad en asuntos financieros va mucho más allá de nuestro grupo, porque nuestra oficina tiene que funcionar, se tiene que pagar a nuestros empleados, cubrir el seguro, etcétera. Y además de todo ello, tenemos nuestra responsabilidad hacia nuestros compañeros en otros países. Recordemos especialmente que AA no tiene fronteras. Recordemos las palabras de Bill arriba citadas. Él dijo: «[...] cualquiera, dondequiera». Bill se refería también a cualquiera y dondequiera en todo el mundo.

Para terminar, quiero compartir con ustedes una comparación. Hace algún tiempo vi un documental en la televisión acerca de una expedición internacional de alpinistas. La comparación con nuestra organización fue impactante. Estas personas no eligieron el camino más fácil, y tenían uno y el mismo propósito: unir sus fuerzas para alcanzar algo que pudiera darles satisfacción y alegría. También estaban todos ellos conectados por una soga, para protegerse de una posible caída. Pero lo que más me impresionó fue la responsabilidad que cada uno de ellos aceptó, de acuerdo a las propias habilidades de cada uno.

Queridos compañeros, pensemos en estos alpinistas cuando consideremos nuestras responsabilidades, porque tal como ellos, nosotros también estamos conectados por una soga invisible para protegernos unos a otros, y nuestras vidas y felicidad dependen de la responsabilidad que estemos dispuestos a llevar los unos para con los otros.

La importancia de la rotación (fragmento)

Yasuo N. — Japón

Se dice que el corazón de AA comenzó a latir en la primera entrevista de Bill W. y el Dr. Bob. Podemos también decir que el espíritu de rotación fue establecido en el momento exacto en que nuestros cofundadores entregaron nuestros servicios mundiales a la comunidad, unos 20 años después, en la convención de San Luis por el 20.o aniversario.

Bien, hace 27 años, en junio de 1985, asistí a mi primera reunión de AA como un alcohólico en Osaka. Habían pasado solamente diez años desde que los primeros grupos japoneses de AA iniciaron en Tokyo. Cinco años después de haber comenzado AA en Tokyo, algunos miembros de Tokyo descendieron al centro de la ciudad de Osaka, para pasar el mensaje, y se formaron las primeras reuniones. Había sólo unos treinta lugares de reunión en toda la región, incluyendo las zonas alrededor de Osaka, Kobe y Kyoto. En esa época, el número aproximado de miembros era de sólo cien, que asistían regularmente a los grupos.

Cuando comencé a asistir a las reuniones, la única literatura de AAWS aprobada por la conferencia que había sido traducida al japonés consistía del Libro Grande, Doce Pasos y Doce Tradiciones y algunos pocos panfletos. Fue mediante uno de esos panfletos, específicamente el que se intitula El grupo de AA, que supe por vez primera de la expresión «espíritu de rotación» y de su importancia. En El grupo de AA se nos dice que el punto principal de la rotación radica en la Tradición Dos, donde los principios han de anteponerse a las personalidades. Está escrito que, para prevenir que un miembro se aferre a una posición particular, practicamos tradicionalmente el principio de rotación. Conforme nos vamos recuperando de nuestro alcoholismo en las reuniones, al irnos involucrando en el servicio en nuestros grupos, en los comités y en el servicio general de la estructura, los beneficios de la recuperación son concedidos a cada miembro por igual, por medio de la unidad de la comunidad y del principio de rotación.

Para empezar, quisiera compartir algunas de mis experiencias. Luego de asistir a mis primeras reuniones, se me permitió ser el cafetero. Me encargaba de preparar el café y de ayudar con el aseo al final. Después de tres meses, el grupo me dio la oportunidad de coordinar las reuniones, y luego fui el tesorero del grupo. Al realizar estos diferentes servicios, recibí la bendición de la recuperación de mi alcoholismo y de un continuo crecimiento en sobriedad. En aquellos días, nuestra región estaba dividida en áreas, y cuando yo llevaba apenas un año sobrio, otro miembro me pidió que sirviera como miembro de comité de área —un servicio que requería mi asistencia a las reuniones mensuales con otros cuatro o cinco miembros. Fue siguiendo esta progresión que comprendí la importancia de la Quinta Tradición y de la transmisión de nuestro mensaje.

Por un lado, para alguien como yo, que buscaba fama en los títulos, cuando mi término finalizaba, yo estaba dispuesto a permanecer en el puesto si no había otros candidatos para ocuparlo; pero había otras ocasiones en que mi inflado egoísmo y mis deseos egocéntricos eran restaurados a la humildad por el principio de rotación.

La rotación permite a todos los miembros, si ellos así lo desean, igualdad de oportunidades para servir. No debe ser una presión para los miembros ni un requisito; las posiciones de servicio, por el contrario, han de ser aceptadas voluntariamente y ser vistas como un medio para el fortalecimiento de la propia sobriedad.

En segundo lugar, la rotación está estrechamente relacionada con el principio de anonimato de AA y su profundamente espiritual principio de humildad. Gracias al espíritu de la rotación, podemos ser serviciales anónimamente, y a todos los miembros se les da el mismo derecho de servir a nuestra comunidad. No es por el falso delirio de grandeza que llegamos a ser RSG, MCD o delegado de área, ni servimos impulsados por la arrogancia o la auto complacencia o el poder o la autoridad, sino por ser un sirviente de confianza —como lo describe la Segunda Tradición— es que aceptamos estos puestos y recibimos el amor y la paz de Dios. ¿No es eso el verdadero regalo de la sobriedad por parte de Dios? ¿No es nuestra elección de permanecer anónimos una forma esencial de impulsar nuestra espiritualidad y de cultivar el sacrificio y la humildad?

Y tercero: quisiera compartir el estado actual en Japón. Hay bastantes problemas con la rotación en este momento. Existen aproximadamente 560 grupos registrados con la OSG de Japón, y nuestros miembros suman alrededor de 6,000. Nuestra conferencia está compuesta de veinte delegados de área, seis custodios clase B, dos custodios clase A, cuatro miembros de staff de la OSG y dos delegados a la RSM. No obstante, cada año, son muy pocas las personas que están dispuestas a servir, y frecuentemente no contamos con miembros suficientes para ocupar las posiciones. Es una lucha cada año para que se ocupen todas las posiciones de servicio, desde el RSG del grupo y por toda la estructura hasta el nivel de custodio. Una de las razones por las que hay tan pocos candidatos para delegado es que este servicio requiere, no solamente asistir a la conferencia de servicios generales, sino asistir también a las reuniones mensuales del comité de área. No hay suficientes alcohólicos recuperados que cuenten con tal disponibilidad de tiempo. Los miembros que trabajan en compañías japonesas, y que están dispuestas a aceptar esos compromisos, a menudo encuentran difícil tomarse el tiempo para servir fuera del grupo.

En octubre pasado, en mi área, llevamos a cabo un taller con el tema «La rotación y el automantenimiento del grupo base». En nuestra área, uno de nuestros dedicados veteranos en el servicio a nivel de área dijo lo siguiente acerca de su dificultad con la rotación: «Ya que no hay gente nueva disponible para recibir los compromisos de servicio, simplemente seguiré haciéndolo. No obstante, si al término del siguiente periodo nadie se propone, me iré a pesar de ello. Cualquiera de estos escenarios significa un problema».

En Japón, frecuentemente veo miembros que se interesan en el servicio de estructura de AA y en encontrar «padrinos de servicio». También yo tengo un ahijado de servicio, quien está a punto de llegar a ser delegado a la conferencia, y tiene un profundo deseo de dominar el inglés para llegar a ser delegado a la RSM algún día, para tener la oportunidad de compartir con los compañeros al nivel de servicio mundial. Alguna vez tuve varios ahijados de servicio; la rotación no debe seguir siendo una preocupación. Voy a proponer que enfaticemos el apadrinamiento de servicio como parte de mi reporte de la RSM, el próximo año en la conferencia de servicios generales en Japón.

Cooperación sin afiliación (fragmento)

Sharon R. — Australia

El grupo al que pertenezco se reúne en un hospital, y lo ha hecho así durante 37 años. El grupo siempre fue conocido por el nombre del hospital donde nos reunimos. Supongo que alguien preguntaría: «¿Somos parte del hospital o el hospital es parte de nosotros?» Como grupo, tenemos nuestras reuniones de servicio y de consciencia de grupo, pero la consciencia de grupo no aceptaría cambiar el nombre del grupo. Lo mejor que pudimos acordar fue eliminar la palabra hospital del nombre del grupo. Sin embargo, cuando el grupo cambió el formato de la reunión, se presentó la oportunidad de cambiar el nombre del grupo. Finalmente acordamos nombrar la reunión según el formato, en lugar de la institución. Ahora somos el «Living Sober Group».

Este grupo y nuestro distrito están directamente involucrados en las tareas de Paso Doce dentro del hospital y la unidad de desintoxicación, la cual está adjunta al hospital. Los miembros llevan la reunión a los «clientes» de la unidad de desintoxicación y también escoltamos a los clientes a la reunión «Viviendo sobrios» en el hospital. El único punto que dejamos en claro es que somos huéspedes invitados de la unidad y miembros de Alcohólicos Anónimos. Estamos ahí para compartir con ellos acerca de nuestro viaje y nuestra recuperación por medio del programa de Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos, y el apoyo que hemos recibido de la comunidad.

En Australia, durante los últimos diez años —o algo así— muchas organizaciones adoptaron una política de emplear gente profesional en lugar de voluntarios o de recuperación basada en Doce Pasos. Éstas deseaban contar con programas «fundamentados en la evidencia»; esto es, evidencia basada en estadísticas. La evidencia estadística reunida por AA en Australia no cumple con todos los criterios requeridos por estas organizaciones. Los datos de cualquier encuesta llevada a cabo en Australia se fundan principalmente en nuestras recuperaciones personales y en el apoyo colectivo. No hubo mucho que pudiéramos hacer como comunidad. Sabemos que no es nuestra posición argumentar sobre los méritos de sus políticas.

Cuando llegó el cambio de política, nosotros pensamos que veríamos una afluencia de nuevos miembros, pero no fue el caso. Se hizo evidente que los profesionales de la salud se habían vuelto bastante vacilantes para enviar a sus pacientes a Alcohólicos Anónimos y que la comunidad había estado reposando en su buen nombre del pasado.

Nuestra comunidad lanzó un plan de acción dirigido por dos de nuestros custodios de la Junta de Servicios Generales. Ellos hicieron citas con varios profesionales de la salud, médicos, profesores y psiquiatras. Muy para nuestra consternación, nos enteramos de que los médicos sentían que estábamos interfiriendo con la relación médico-paciente. Había un sentir por parte de los profesionales de la salud de que miembros bien intencionados estaban sugiriendo a sus pacientes que abandonaran sus medicamentos. «Las pastillas son para los indecisos» era la frase comunmente empleada para atraer, así como «AA es la panacea de todo lo que nos hace bien». Esto afectó a la comunidad como un todo, aunque hubiera sido solamente una minoría de los miembros la que estaba creando esta impresión.

Iniciamos una campaña intensiva para reparar estas relaciones. Comenzó como un proyecto de dos años, que sigue vigente. Se produjo un panfleto acerca de la relación médico-paciente, con la ayuda de nuestro custodio emérito, quien es él mismo un médico. Se redactó de tal manera que podemos entregarlo a un miembro o a alguien que no lo sea. Podríamos mostrarles el volante y decir: «He aquí los principios de AA que nos guían en este tema».

También comenzamos una campaña dentro de la comunidad —la campaña «Dile al médico»—, y preparamos pequeños paquetes de información para entregar a nuestros médicos. Seguimos entablando comunicación positiva con nuestros amigos en el campo de la Medicina con resultados alentadores. En los últimos dos años hemos sido invitados a asistir a la «General Practitioners Convention», que se celebra anualmente en Melbourne, y el año pasado las enfermeras nos invitaron a asistir a su convención anual. Lo más prominente de su grupo de practicantes estuvieron presentes en ambas convenciones. Nos han hecho muchas peticiones para dar seguimiento a la información. Somos muy cuidadosos de dejar en claro que estamos ahí para ayudar en caso de que nos necesiten. También dejamos en claro que todo lo que ofrecemos es apoyo constante para la recuperación. No pretendemos ser la única respuesta y esperamos que nuestros miembros utilicen cada recurso disponible. Esta cooperación con nuestra comunidad profesional ha alcanzado resultados importantes. El conocimiento adquirido y los lazos establecidos han demostrado ser invaluables.

Un poco antes este mismo año, uno de nuestros amigos de una isla nos envió un par de correos electrónicos que destacan en dónde termina la cooperación y comienza la afiliación, así como la importancia de la unicidad de propósito de AA. En el primer mensaje, hizo notar que él iba a convertirse en un agente licenciado en el reclutamiento de trabajadores para la isla donde vive, para el esquema de trabajadores eventuales en Australia. Él nos agradecería nuestro apoyo y respaldo. En el segundo mensaje decía que AA estaba funcionando bien en las instituciones correccionales, habiendo él añadido AA a los programas de entrenamiento sobre consciencia. Nos informó de que los reclusos que tenían problemas relacionados con la sexualidad, también los tenían con el alcohol. Finalmente nos solicitó dinero para hacer un viaje a Australia.

De sus mensajes no pudimos definir si se estaban llevando a cabo reuniones de AA dentro de la prisión o no. Por todo lo que nos dijo, el trabajo que él hacía estaba asociado con su trabajo de educación continua dentro de la institución correccional. Se le explicó que AA tiene mucho cuidado de permanecer dentro de sus Tradiciones y automanutención, unicidad de propósito y la no afiliación con entidades ajenas, aunque éstas tuvieran nobles tareas —como la de mejorar la educación.

No habría sido apropiado donar o erogar una cantidad de dinero, recibida de los miembros de AA para el mantenimiento de AA y su labor de transmisión del mensaje de esperanza a los alcohólicos que aún sufren, para hacer una donación de estos fondos a cualquier otra empresa o causa ajena. «La comunidad está dispuesta a asistirlo —le dijimos— con trabajo de AA o transmitiendo el mensaje de AA, pero el otro muy buen trabajo lo dejamos en sus manos».

De modo que pueden ver por estos ejemplos que hemos cooperado efectivamente, pero no nos hemos afiliado con nuestros amigos profesionales. Como resultado de la unicidad de propósito, el mensaje de AA se ha mantenido.

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